El camino de un crédito

Dos procesos, corriendo al mismo tiempo

El primero se repite todos los días para cada crédito activo. El segundo vigila en segundo plano cuánto tiempo queda antes de que la ley impida cobrar por la vía judicial. La mayoría de los créditos nunca necesita el segundo — toque cualquier paso para ver qué hace la plataforma ahí.

El ciclo que se repite cada día
Mientras tanto, en paralelo

Un crédito puede pasar meses repitiendo el primer ciclo sin problema: se prioriza, se contacta, se registra el resultado, y al día siguiente vuelve a empezar.

Pero desde el primer día de mora, un segundo proceso —separado, silencioso— ya está contando cuánto tiempo le queda a ese crédito antes de que se venza el plazo legal para cobrarlo. Si ese tiempo se agota, este segundo proceso saca al crédito del ciclo diario y lo lleva por una ruta distinta.

El reloj legal, en segundo plano